Arquitectura Valdebebas 127

En Valenor estamos comprometidos con el urbanismo y la calidad arquitectónica, siendo estos valores irrenunciables para nosotros.

Todos los proyectos de Valenor, nacen de una profunda reflexión en relación con la ciudad y la edificación, siendo nuestro objetivo final la promoción de grandes edificios de arquitectura contemporánea, bellos, eficientes y singulares que dignifiquen nuestra ciudad.  Nuestros edificios se diseñan para el entorno concreto en que se encuentran.

Nuestros proyectos se adjudican mediante la convocatoria previa de concursos restringidos entre arquitectos españoles de prestigio.

Todo el proceso de diseño y adjudicación y gestión de nuestros proyectos es lento, reiterativo y meditado con objeto de lograr la optimización del proyecto finalmente elegido… y comercializado.

El Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid reconoció esta labor en sus premios de año 2015, al premiar la promoción Valdebebas 136.

Valenor trabaja con arquitectos como Patxi Mangado, César Ruiz Larrea, Burgos y Garrido o Carlos Rubio Carvajal, y colabora con la Fundación Alejandro de la Sota.

En el caso de Valdebebas 127, el arquitecto elegido fue Carlos Rubio Carvajal (Estudio Rubio Arquitectura), de reconocida trayectoria profesional, y recientemente elegido junto a Norman Foster para la ampliación del Museo del Prado.

Pero no solo nos preocupa el diseño, sino también la calidad y durabilidad de los materiales empleados, desde la estructura hasta los acabados finales, por eso desde Valenor implementamos materiales de última generación, de la más alta calidad y que harán que el edificio soporte el paso del tiempo en las mejores condiciones. El empleo de Dekton en fachadas es un ejemplo.

Y por supuesto es fundamental conseguir el mayor confort en el usuario final, con unas instalaciones eficientes, sostenibles y de calidad.

Para una mayor eficiencia térmica y acústica, se colocan los mejores aislamientos, con especial énfasis en la estanquidad de la vivienda, eliminando por completo los puentes tanto térmicos como acústicos, hasta el extremo de eliminar el cajón de la persiana, que siempre supone una entrada de aire y ruido en la vivienda.

Pero el confort acústico no sólo se consigue aislando del ruido exterior, sino también de los ruidos producidos en el interior del edificio, aislando bajantes, patinillos, tabiquerías interiores, y vestíbulos.